Letter for say goodbye

Querido:

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En estos días difíciles lo que más he deseado son tus brazos. Era la parte de tú cuerpo que más amaba. Me hacían sentir segura y con vida. Quisiera pedirte perdón por tantas cosas. Por todo el dolor que nos hicimos y por todo lo que dejamos ir. He guardado en una caja todos los buenos momentos contigo y la abrazo esperanzada a que la tormenta termine pronto y el sol salga para mi. Cometí muchos errores, sin ninguna mala intención. Me sentía sola y eso es algo que nadie puede explicar, sin que se haya sentido solo nunca. Hubiese querido que las cosas terminaran de otra forma, pero nuestra historia no tenía otra estructura más que esta. Te amaré por siempre, porque nunca he amado a nadie como a ti y dudo poder amar a alguien de la misma forma. Todo termina y aunque siempre lo he predicado no puedo manejar con el dolor que ello causa. Lo bueno de todo esto es que gran parte de ti yace en mi y siempre estaré agradecida por eso. Crecimos juntos y juntos hicimos del mundo, nuestro mundo. Te recordaré en el silencio por siempre y donde sea que estés mi amor por ti estará presente por siempre.

Con todo mi amor, M.

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¿Piensa Facebook agregar un botón de “No me gusta”? Zuckerberg responde

CNNEspañol.com

(CNN Español) — Si eres un ávido usuario de Facebook es muy probable que te hayas encontrado con publicaciones de amigos ante las que te resistes a apretar el botón de “Me gusta”.

Quizás porque comparten una noticia muy triste, de una pérdida grande; o cuentan que les acaban de diagnosticar una grave enfermedad, o que han perdido el trabajo. ¿Sería una buena idea que Facebook incorporara un botón de “No me gusta”?

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PERFORMANCE EN SAN SALVADOR, CONMEMORANDO A LOS CAÍDOS EN LA GUERRA. Fotografías y video

LA CASA DE ÓSCAR PERDOMO LEÓN

El color de la sangre jamás se olvida

Una performance es una especie de actuación teatral que se puede llevar a cabo en la calle u otros lugares y que busca causar sorpresa, asombro y reflexión en el público. Aunque conlleva un poquito de improvisación, en su planificación hay una búsqueda profunda de símbolos que resalten y expresen una idea filosófica o una denuncia social.

Para conmemorar la caída de tantos luchadores sociales en la guerra, que buscaban cambios positivos para nuestro país, la escritora (y ex miembro de los comandos urbanos de la guerrilla salvadoreña) Nora Méndez, ideó una performance muy interesante, la cual quiero compartir esta semana con ustedes.

La actividad se realizó el 11 de noviembre de 2014, fecha en que inició (en 1989) la «Ofensiva hasta el tope», en la cual la guerrilla penetró en San Salvador, para mostrar su fuerza y para presionar al gobierno salvadoreño para la reanudación del diálogo. Este año se han cumplido 25 años de esa acción…

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Pequeña biografía de una gata

Sencillamente, emotivo.

Jacintario

Nunca supe el día exacto de su nacimiento. Tampoco dejé apuntado en ninguna parte el día que entró a mi vida para nunca más salir de ella.

Una mañana de junio de 1994 escuché maullidos detrás de mi casa en Managua. Allí había un botadero de basura y aquello no era inusual. Desalmados seres, de esos que se llaman humanos, solían ir a botar gatitos tiernos allí. Normalmente los maullidos duraban sólo unas horas. Pero estos maullidos duraron todo el día y toda la noche. Al día siguiente, los maullidos seguían.

Luego de escuchar maullar a aquel gatito durante horas decidí “irlo a ver”, aunque sabía que eso significaba “irlo a traer” para salvarlo de una muerte segura.

Fui hasta el botadero, me metí en medio de la basura y allí la vi, una gatita de lomo negro y pecho blanco, encaramada encima de una especie de refugio en ruinas…

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Buenas tardes señor Presidente

Excelentísimo Señor Presidente, buenas tardes, Mi nombre es Mitzty Torres y soy estudiante de Comunicación Social en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA). Carrera que, cabe mencionar, un día usted abandonó. Me tomo el tiempo de escribirle, para que más que una queja, conozca el marco de valoración que los jóvenes tenemos hacia usted.

El día 23 de mayo del corriente año se reportaron 31 homicidios en todo el territorio salvadoreño. Miles de ciudadanos, sumergidos en la incompetencia de un gobierno emancipador de maras, sufrieron la partida de algún ser querido. La muerte, para muchos, no tiene explicación. Los asesinados en El Salvador nunca tuvieron explicación.

Y con mucho gusto me remonto a la muerte de cientos de indígenas en el período del entonces dictador, Maximiliano Hernández Martínez; Sin dejar atrás, los 12 años de guerra que dejaron a cientos de personas sin familia, sin hogar y sin razón de seguir luchando. A pesar de este panorama desalentador, el salvadoreño tomó sus herramientas y siguió arando la tierra. En silencio. Con el temor de opinar, porque una mínima expresión de pensamiento podría llevarlo al fusilamiento.

Ahora usted, después de estos 5 años donde se contabilizan miles de asesinatos, con semblante de bufón, viene a honorificarse por haber descubierto el lavado de dinero realizado por antiguas administraciones. Entonces, ¿por qué no empezar con usted, Excelentísimo Señor Presidente? Me tomo el tiempo de escribir esta carta, a pocos días de la toma de posesión, pues a partir de esa fecha, señor, usted puede ser objeto de investigaciones.

Y siendo hijo meritísimo de la causa ¨Monseñor Romero¨, esperaríamos un poco más de seriedad y cordura. Aunque, a estas alturas esperar eso de usted es más que un sueño, una quimera. Queremos que sepa, Excelentísimo Señor Presidente, que nos da gusto que sea el Batman de esta atormentada e intimidada ciudad gótica. Pero, ya basta de inmadureces, Presidente. Tome el cargo, por una vez en su vida con seriedad y lea entre líneas lo que sucede detrás de 31 homicidios en cuestión de 24 horas. ¿Aún no le queda claro? ¿Aún no es obvio? Que mientras usted se deleita con los impuestos de miles de salvadoreños, otros arrebatan la vida de personas inocentes.

Yo creo, Presidente, que el escudo ¨Monseñor Romero” le resultó ser nefasto. La fachada de adoptado por el profeta, le quedó a los pies. Excelentísimo, por favor tenga la valentía suficiente para afrontar a la ley con su altanería y egocentrismo, de la misma forma en que se burló de miles de salvadoreños el día 24 de Mayo, cuando en su programa radial lució la camiseta más patética en toda la historia trágica de este sufrido país.

Yo sé, Excelentísimo Señor Presidente, que tal vez mis palabras sean la sentencia a mi miseria, o tal vez sean el levantamiento de otras voces por la incompetencia de quienes nos gobiernan. Espero que, más que engordar su ya conocida apatía, pueda analizar el ensayo de una manera crítica y profesional, ya que como menciona usted y sus adversarios, LE GUSTE O NO, es su deber escucharnos como representante de todos los salvadoreños. Sin más que decir por el momento, Excelentísimo Señor Presidente, gracias por este café, nos vemos pronto.

 

 

 

*Fotografía tomada de: http://goo.gl/GSLx8y

Sábanas Blancas

Tomo mi cintura y lentamente bajo por mi vientre. Sus ojos me penetraron, de igual forma que sus dedos. Mi boca entreabierta, como quien grita libertad, exclamó algunos gemidos románticos, suaves, sensibles. No era una quimera, era mi amante, mi habitación sin luces y yo.

El deseo puede más que la razón. O tal vez, la razón pueda más que la moral. Aún no lo sé, estoy por descubrirlo. Entonces, pedí que me quitará la ropa. Él obediente, la quito lentamente. Nuestro pulso aumentaba. Como sirena, caí en sus brazos. Turbulentas aguas, descendían de mi sexo. Jugos dulces, cítricos, despavoridos de amor.

 No estoy segura si era un sueño o un mal presagio. Pero, cuando aquel hombre introdujo las palabras mágicas dentro de mi ser, una brisa cálida adorno mi cuerpo. No sé si era un sueño, una quimera o un mal presagio, pero sus movimientos, tan profundos e intensos, provocaron en mi una enfermedad. Un deseo incontrolable.

Necesitaba más. Quería más, me sentía sedienta de placer, de exhibir mis pechos ante sus ojos, de sentir sus manos rodeando mis caderas. Quería más. Quería sentir todo eso, a lo que usted lector, llama pecado. Quería más. Quería descubrir cómo mi cuerpo reaccionaba, ante tanta adrenalina y cómo, de cierta forma, el amor nos convertía en uno para siempre en milésimas de segunda.

*Fotografía: Mitzty Torres © 2014